Erley Monroy, a un año de su asesinato

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A Erley Monroy en el Caquetá se le recuerda como un dirigente campesino respetuoso, inteligente y con un ímpetu sin igual para defender la causa de los campesinos y la paz.

El 18 de no­viem­bre de 2016 fue ase­si­na­do el líder so­cial Erley Mon­roy Fie­rro, en San Vi­cen­te del Ca­guán. En la Red de Comunicadores Populares del Sur, Recpsur Caquetá, realizamos la siguiente nota en la que se denunció cómo desde la alcaldía del segundo municipio más importante del Caquetá se señaló a la organización Ascal G de la cual hacía parte el dirigente comunitario.

Además, presentamos la entrevista realizada en Florencia a Karina Monroy, hija del dirigente, en la cual se denuncia el homicidio como parte de la práctica criminal promovida por sectores del Estado para asesinar líderes sociales que han trabajado por la Paz.

Ascal G, víctima de señalamientos del alcalde de San Vicente

Con la lle­ga­da del Cen­tro De­mo­crá­ti­co a la al­cal­día de San Vi­cen­te del Ca­guán, las or­ga­ni­za­cio­nes so­cia­les han sido ob­je­to de ame­dren­ta­mien­tos, se­ña­la­mien­tos y zo­zo­bra. Las muer­tes de Erley Mon­roy y de Di­dier Lo­za­da Ba­rre­to han pren­di­do las alar­mas en el se­gun­do mu­ni­ci­pio más im­por­tan­te de Ca­que­tá.

Re­dac­ción Rec­psur

San Vi­cen­te del Ca­guán (Ca­que­tá)

El ase­si­na­to del líder so­cial Erley Mon­roy Fie­rro el pa­sa­do 18 de no­viem­bre de 2016 en San Vi­cen­te del Ca­guán ha pues­to en aler­ta a las or­ga­ni­za­cio­nes so­cia­les del sur del país. Y no es para menos. A nivel na­cio­nal más de 20 lu­cha­do­res so­cia­les han sido ase­si­na­dos en los úl­ti­mos meses, in­clui­do el señor Mon­roy, lo cual su­gie­re que la ola de ex­ter­mi­nio no co­rres­pon­de a he­chos ais­la­dos, sino que se trata de un plan na­cio­nal que busca aca­bar con las per­so­nas que han ve­ni­do lu­chan­do por la paz. El más re­cien­te plan de ex­ter­mi­nio con­tra los lu­cha­do­res so­cia­les, cuan­do el país está ad por­tas de la paz, ha lle­ga­do al sur del país.

El ase­si­na­to tam­bién pone en evi­den­cia lo que en mu­chos círcu­los po­lí­ti­cos del Ca­que­tá ha sido irre­le­van­te: el ex­ter­mi­nio de los lu­cha­do­res so­cia­les va acom­pa­ña­do de una es­tra­te­gia de cri­mi­na­li­za­ción pú­bli­ca, con in­for­ma­cio­nes pe­li­gro­sas que no co­rres­pon­den a la reali­dad. A continuación, la entrevista realizada por los periodistas Óscar Neira y Ginna Piragauta a la hija de Erley Monroy, en la que se denuncia el hecho como un crímen de Estado:

En el caso de Ca­que­tá, el al­cal­de de San Vi­cen­te del Ca­guán, Hum­ber­to Sán­chez Ce­de­ño, del Cen­tro De­mo­crá­ti­co, ha ape­la­do a esa prác­ti­ca cri­mi­na­li­za­do­ra con los lí­de­res so­cia­les del norte del de­par­ta­men­to, au­pa­do por los miem­bros de su par­ti­do en lo local y sus di­ri­gen­tes na­cio­na­les como Oscar Iván Zu­lua­ga y Ál­va­ro Uribe Vélez.

Se­ña­la­mien­tos di­rec­tos

Sobre el caso de la Aso­cia­ción Cam­pe­si­na del Lo­sa­da Gua­ya­be­ro, Ascal G, de la cual hacía parte el in­mo­la­do Erley Mon­roy, el al­cal­de Sán­chez Ce­de­ño no ha aho­rra­do epí­te­tos para acu­sar a sus di­ri­gen­tes de gue­rri­lle­ros, de ex­tor­sio­nis­tas y de pro­mo­to­res del te­rro­ris­mo, sin prue­bas, sin tener más ar­gu­men­tos que los pro­pios del uri­bis­mo que apela a crear am­bien­tes pe­li­gro­sos para quie­nes lu­chan por la jus­ti­cia so­cial. De lo an­te­rior da cuen­ta una no­ti­cia pu­bli­ca­da en el muro del Fa­ce­book del al­cal­de, en la que acusa a ASCAL G de “usur­pa­do­ra del es­pa­cio que deja la gue­rri­lla”.Humberto Sánchez, alcalde de San Vicente del Caguán.

“Por el sec­tor de San Juan del Lo­sa­da hay una ONG que se llama Aso­cia­ción Cam­pe­si­na Am­bien­tal Lo­sa­da Gua­ya­be­ro, ASCAL G, que de una u otra ma­ne­ra quie­re usur­par el es­pa­cio que deja la gue­rri­lla en cuan­to a la ex­tor­sión…”, dijo el al­cal­de uri­bis­ta de San Vi­cen­te del Ca­guán.

En otra ex­pre­sión que mues­tra la frial­dad del fun­cio­na­rio, este llegó a ase­gu­rar que los lí­de­res de ASCAL G “no son nin­gu­nos cam­pe­si­nos. Al pa­re­cer hay una can­ti­dad de de­lin­cuen­tes…”.

Ex­tra­li­mi­ta­ción de sus fun­cio­nes

Los cons­tan­tes ata­ques del al­cal­de con­tra el mo­vi­mien­to so­cial y agra­rio fue­ron de­nun­cia­dos por la Unión de Or­ga­ni­za­cio­nes So­cia­les de San Vi­cen­te del Ca­guán, UNIOS, a los seis meses del go­bierno de Sán­chez Ce­de­ño. En un co­mu­ni­ca­do que pu­bli­có en su mo­men­to Recp-Sur, se de­nun­ció que el al­cal­de “no mues­tra efi­ca­cia en su­pri­mir las prác­ti­cas de se­ña­la­mien­to y cri­mi­na­li­za­ción a la or­ga­ni­za­ción y  a la pro­tes­ta so­cial, como una forma de am­bien­tar el ca­mino hacia la cons­truc­ción de una paz es­ta­ble y du­ra­de­ra”.

Ade­más, se dio a co­no­cer en el co­mu­ni­ca­do, el in­cre­men­to en los atro­pe­llos por parte de la fuer­za pú­bli­ca, en con­co­mi­tan­cia con el dis­cur­so del al­cal­de. En el co­mu­ni­ca­do se ex­pre­sa lo si­guien­te:

“Se ha ve­ni­do in­cre­men­tan­do las ex­tra­li­mi­ta­cio­nes en las fun­cio­nes por parte de las au­to­ri­da­des ar­ma­das, quie­nes si­guen en­tor­pe­cien­do y atro­pe­llan­do cam­pe­si­nos in­de­fen­sos, que­man­do en­ce­res, ro­ban­do ma­te­ria­les de tra­ba­jo y ha­cien­do ju­di­cia­li­za­cio­nes sin el de­bi­do pro­ce­so, ac­cio­nes que se han ve­ni­do desa­rro­llan­do en la zona de re­ser­va cam­pe­si­na del pa­to-bal­si­llas y las zonas ve­re­da­les de la ins­pec­ción de campo her­mo­so como en la Novia Ce­les­tial.

Ade­más hay un total si­len­cia­mien­to ante ac­cio­nes de tipo de te­rror psi­co­ló­gi­co pa­ra­mi­li­tar por la apa­ri­ción de gra­fi­tis y  pan­fle­tos tanto en la zona ur­ba­na como rural que aus­pi­cian un am­bien­te en con­tra del es­ce­na­rio de cons­truc­ción de paz que hoy la na­ción as­pi­ra.

Junto a esto no ha ha­bi­do ac­cio­nes con­cre­tas por la in­ves­ti­ga­ción de gru­pos pa­ra­mi­li­ta­res, que vie­nen apa­re­cien­do abier­ta­men­te iden­ti­fi­ca­dos en las zonas de Puer­to Lo­za­da, la Unión y Cris­ta­li­na del Lo­za­da, ha­cien­do em­pa­dro­na­mien­tos y ame­dren­tan­do a la po­bla­ción”.

No son he­chos ais­la­dos

Con estos an­te­ce­den­tes, para las or­ga­ni­za­cio­nes so­cia­les de Ca­que­tá, el ase­si­na­to de Erley Mon­roy no se trata de un hecho ais­la­do, sino que co­rres­pon­de a una es­tra­te­gia cri­mi­nal que ade­más de bus­car em­pa­ñar con acu­sa­cio­nes te­me­ra­rias y pe­li­gro­sas a los lu­cha­do­res so­cia­les, quie­re bo­rrar­los del ca­mino de­mo­crá­ti­co que se está abrien­do con el Acuer­do de Paz.

Ante esto, el Cen­tro De­mo­crá­ti­co y en es­pe­cial el al­cal­de de San Vi­cen­te del Ca­guán, han guar­da­do ab­so­lu­to si­len­cio. Pero cuan­do se trata de cri­mi­na­li­zar a los lí­de­res so­cia­les y agra­rios, su pa­la­bra sí ha es­ta­do pres­ta para acu­sar y des­in­for­mar, crean­do am­bien­tes pe­li­gro­sos que pue­den ter­mi­nar en la muer­te de los di­ri­gen­tes so­cia­les, como de hecho le ocu­rrió a Erley Mon­roy.

Otro ase­si­na­to

Y mien­tras se de­nun­cia­ba el caso de Erley Mon­roy, Recp-Sur co­no­ció de pri­me­ra mano otro ase­si­na­to. Según in­for­mes de ha­bi­tan­tes de la ve­re­da Pla­ta­ni­llo, re­gión de Lo­za­da, ju­ris­dic­ción del de­par­ta­men­to de Meta, hacia las 9:30 de la noche de ayer, fue ase­si­na­do en su pro­pia casa el líder cam­pe­sino Di­dier Lo­za­da Ba­rre­to.

Tes­ti­gos de los he­chos con­fir­ma­ron a este medio que el ase­si­na­to de ‘Mango’, como era co­no­ci­do el hoy oc­ci­so, fue per­pe­tra­do por una per­so­na que por­ta­ba pa­sa­mon­ta­ñas.

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